Matthew y Marilla Cuthbert, dos hermanos de Tejas Verdes, en la isla del Principe Eduardo (Canadá), reciben por error a una niña pelirroja, muy fantasiosa, llamada Ana, cuando en realidad querían adoptar a un niño que les ayudara en las labores del campo. Al principio, piensan devolverla al orfanato; pero, tras escuchar la historia de la pequeña, deciden adoptarla.
Así, los días de convivencia con los Cuthbert y en la escuela, junto a su amiga del alma, Diana, estarán llenos de divertidos tropiezos, hasta que Ana se convierta en un miembro indispensable de la familia Cuthbert.